Huir
Pregunto para mí mismo ¿Por qué huimos? Este deseo irrefrenable de mantenernos unidos que desembocó en separación y falta de gracia al estrellar nuestras presencias ¿Debe ser así? Constantemente me enfrento a los reflejos de tu imagen sórdida en mi memoria, cada vez duele menos, pero en mi corazón arde el deseo de vernos a los ojos y crear nuevos recuerdos El desenlace fatídico de nuestras almas (que son una) se cuela en la esperanza y el brillo me ciega de saber y aceptar que las cosas son como son y no como quiero que sean. Soy un adicto. Adicto a la falta de tiempo, adicto al placer, adicto a los problemas, adicto a enturbiar el agua, a golpear los panales, a la erupción del volcán, a colisionar planetas. No es la soledad o la memoria lo que me ata, cadenas invisibles que unen todo lo que conocemos, eslabones interdependientes de una broma cósmica, incansable buscar y encontrar. Es el pensar en tu alma tierna lo que me mantiene aquí. Pero todas las mañanas me levanto con ...




