Crónicas del hombre con amor finito
Crónicas del hombre con amor finito
Soy Culpable.
Declaro ante el tribunal de mí mismo que las acusaciones que realizo cada que voy cuesta abajo no solo son ciertas, sino que en cada momento he sabido mis intenciones de arrogancia y fatuidad ante el mundo que me rodea, sin embargo, soy artista de mi engaño, escondiéndome en recovecos y falsas esperanzas observo al alma realizar golpe tras golpe, sin arrepentimiento. Sabiendo eso, puedo decir que mi guía es el deseo, flautas inconscientes arrastran los pasos hacia un tramo indefinido de incongruencia, donde tropiezo en la oscuridad de mi mente, pretendiendo, sin éxito, que tengo una idea vaga de los más grandes dilemas expuestos por las inimaginables ideas del pasado. El instinto es feromona vital que aferra mis sentidos al césped y a la vid, excesos aromas, avanzan mis pasos sigilosos, pisada tras pisada, huella tras huella, cielo al alba, mi muerte acecha cada vez que toco la almohada, blancas plumas de bienestar inundan mis sueños, recordando eventos de quien sabe cuantas vidas atrás, pequeño gorrión con canto apagado, mi cabeza golpea el suelo, una, dos, tres veces, sonido hueco de átomos, como bombas silbando.
La esencia del hombre es existir.
Sutil, breve, incolora es la vida, agua más que agua que brota de la sien de dios, pretendiendo dar forma de cristal, bicolor, refractando la luz, dando resultado las mil y una especies que pueblan gaya.
Pienso a solas, enamorado de mí mismo escucho, mi mente fragmentada se representa en la otredad, mi rostro emparejado con todo aquello que da con una muestra de humanidad, se adjudica una indicación de similitud, oh error, soledad inconmensurable al no poder obtener el objeto de placer que soy yo mismo, distribuyo la culpa del pecado original en todo aquel que cruza mi camino, porque el culpable siempre es el otro, tiene que ser el otro. Luz, que a cada paso dibujas la multiplicidad, ¿Por qué he de ser yo el que cargue con la experimentación de un futuro sin comienzo? Dolor de hacer, dolor de no hacer, dolor de hablar, dolor de no hablar, rechazo al terminar la oración, ¿Quién rechaza a quien? ¿Dónde me encuentro en el sendero sin sendero?
Amor o deseo, aferramiento o libertad, estoy dividido entre oriente y occidente, perdido en experimentos sin sentido, las sensaciones me arrollan como el río a la hormiga, quiero tener el control y el deseo vuelve a controlarme.

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