violencia de bienaventurar

veinte años han sido un juicio.

que podríamos hacer entonces, ¿buscar mariposas? ¿encontrar grietas? ¿vivir después? la calidad humana nos lleva mas allá de la vista, y nosotros... nosotros la perdemos en abismos y espaldas de abejas que nos guían a la repetición. 
No quiero hablar y por ello no quiero ser escuchado; no tengo mas que silencio y eso me falta, me falta para escuchar y para escuchar me falta aprender a hablar.


Actrobé guajiro que camina al alba
flor del corazón, actividad inconclusa y ardor del amor.
azul venidero y rafora del cielo
Traigo la canción, el embarque de las cosas perdidas,
traigo sol y calor.

En mi cien se viven años, en mis manos se cargan décadas
de caricias, echas al viento o al sonido.
El razonar del escritor, que paso a paso se va entregando a la muerte
más no pudo decir nada, se perdería el aliento.

Juicio del pobre, amor de la mañana; 
me llevas en tu pecho y me apagas con las flores
Estela, vida que no es mía, acción del deseo
función del obsceno idear que se pierde en primavera
y me regresa a ti.

te veo en la tranquilidad, en la quietud
la fuerza me lleva mas lejos y la vida hojez me mezcla.
buscare tus ojos en el minimo infinito
y recordaré mil vidas del tiempo.


Los caminos cortos pueden ser los mas tardados; no hay tiempo para el amor y no existe temporada para dios. Dios guíe a los bienaventurados en su siguiente agonía.




Comentarios

Entradas populares